EL OJO CLINICO DE LA TECNOLOGIA

EL OJO CLINICO DE LA TECNOLOGIA

lunes, 5 de julio de 2010

Amistad en la Web



El primer sitio de internet de redes sociales, conocido como SixDegrees, fue lanzado hace 13 años. Sus miembros po­dían encontrar y enviar mensajes a sus amistades y luego comunicarse con los amigos y familiares de los demás en línea. 

El sitio fue desactivado en 2000, pero la tendencia de las redes sociales ha aumentado. Más y más personas se unen a sitios que les permiten establecer perfiles y com­partir fotografías e información actualizada acerca de cualquier cosa, desde el almuerzo hasta sus sueños,

Los gigantes Facebook y Windows Live, con sede en EUA, son populares casi en cualquier parte. Pero ¿por qué el Orkut, de Google, es el sitio número uno en Brasil e India, países muy alejados, tanto física como culturalmente? 

Elinvestigador Michael Thelwall lo atribuye a la simplicidad del sitio, una ventaja en lugares con acceso lento a internet. 
 
En muchos países, las minucias del lenguaje y los ma­tices de la cultura hacen que las redes desarrolladas lo-calmente, como Baidu Space en China y VKontakte en Rusia, sean más fuertes que las importadas.

El sitio nú­mero uno de Japón, Mixi, incluye el tipo de sangre como parte del perfil de sus miembros, alimentando la creen­cia local de que ese dato puede predecir la compatibili­dad. Y en Corea del Sur, los usuarios de Cyworld crean avatares, o álter egos, que expresan emociones y re­miendan amistades en nombre de sus contrapartes de la vida real.

Fuente: National Geographic-Marzo 2010


ARTURO LUGO

ARTURO LUGO

domingo, 4 de julio de 2010

¿Qué es el número SAR?

Los teléfonos móviles pueden mantenernos comunicados en casi cualquier sitio. Esto es posible gracias que el equipo utiliza ondas electromagnéticas para establecer un enlace de radio entre el terminal y la antena de la empresa que brinda el servicio. Esta radiación no ionizante inevitablemente atraviesa nuestros cuerpos, en una cantidad que depende de la marca y modelo del móvil. En número SAR expresa cual es la potencia por kilogramo de tejido que nuestro cuerpo -oreja y cerebro incluidos- absorbe al utilizar estos aparatos. ¿Tu sabes cual es el número SAR de tu móvil?

Casi todos usamos un teléfono móvil. Estos aparatos se han convertido en algo tan común como un reloj de pulsera, y lo llevamos con nosotros a lo largo de todo el día. Esta “dependencia” se ve acrecentada por el gran número de funciones accesorias que incorporan -desde cámaras de fotos hasta videojuegos- e incluso los niños suelen tener su propio aparato. Sin embargo, y a pesar de algún vídeo apócrifo que puede verse en varios sitios de la red en el que un huevo se cocina hasta reventar entre dos móviles, no pensamos demasiado en que estos aparatos utilizan para establecer la comunicación ondas de radio. La pequeña antena que cada móvil tiene en su interior emite y recibe continuamente ondas electromagnéticas hacia y desde y las antenas de las torres celulares, que establecen un enlace de datos que cumple la misma función que el cable que vincula un teléfono convencional a la linea de cobre de la compañía telefónica de turno. Pero mientras que una señal que “viaja” por el interior de un conductor de cobre es prácticamente inocua e indetectable desde el exterior del mismo, las señales de radiofrecuencia son una cuestión completamente diferente.
La radiación electromagnética que la antena del móvil emite y recibe continuamente, incluso cuando no estamos hablando (aunque en ese caso es de menor intensidad, por eso la batería dura mucho más tiempo en espera que conversando) penetran los tejidos del cuerpo cercanos al teléfono. Así surge el llamado “número SAR” (del inglés Specific Absorption Rate, o Tasa de Absorción Especifica) , que es básicamente la cantidad de radiación que absorben los tejidos vivos. Se expresa en número de Watts (W) por cada kilo de tejido (Kg), por lo que la unidad del SAR es el  W/Kg. Cuando más alto es este valor, más perjudicial es el móvil en cuestión. Los tejidos de la oreja, sitio donde por obvios motivos apoyamos el móvil para hablar, son atravesados brutalmente por esta radiación. Aunque  su intensidad decrece con la distancia, y a unos pocos centímetros es casi inexistente, nuestro bonito y querido cerebro se encuentra -hueso del cráneo de por medio- muy cerca de la oreja, y por ende, del móvil. Pero ¿como afecta exactamente el uso del móvil a nuestro cerebro?

                       También se ha sugerido que los móviles afectan la "barrera" que protege al cerebro.
En primer lugar, hay que destacar que las ondas electromagnéticas utilizadas como enlace en los móviles no son del tipo “ionizante”. Esto quiere decir que en lugar de parecerse a los rayos X a los que nos exponemos al realizarnos una placa radiográfica o a las producidas por una explosión nuclear, son más bien similares a las que utilizamos en un horno de microondas para cocinar nuestros alimentos. A pesar de no alterar nuestro ADN, usar mucho tiempo el móvil cerca de nuestro cuerpo provoca un “calentamiento” de los tejidos adyacentes. Pero aunque no haya radiación “de la muy mala” implicada, algunos expertos creen que ese exceso de calor inducido por los móviles podría estar relacionado con la aparición de tumores -benignos y malignos- en el cerebro y las membranas que lo recubren. El riesgo es mayor en los niños, ya que por razones anatómicas las ondas electromagnéticas del aparato pueden alcanzar zonas más profundas del cráneo y del cerebro. Como es lógico, existen organizaciones internacionales que intentan determinar cual es el valor del número SAR que puede tener un móvil determinado para que no se convierta en una amenaza para la salud del usuario. Una de ellas, la Internacional Commission on Non-Ionizing Radiation Protection (ICNIRP) ha determinado que un teléfono no debería tener un SAR mayor de 2 W/Kg. Otra, la Asociación Norteamericana de Estándares de la Asociación de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos (IEEE-ANSI) ha fijado este valor limite en 1.6 W/Kg. Las autoridades de cada pais se encargan de no permitir comercializar en sus naciones aparatos que exceden determinados valores de SAR, generalmente comprendidos entre 1.6 y 2.0  W/Kg.

Sin embargo, cuando uno busca en la Web del fabricante o en algún anuncio gráfico las características de un teléfono, casi nunca verá cual es el SAR del aparato. Se especifica el peso, la duración de las baterías, el color, la memoria disponible y mil parámetros más, pero para la industria el SAR es algo que -siempre que se pueda- se evita mencionar. Esto no significa que los móviles procedentes de las empresas líderes del sector, como Motorola, Nokia, Apple, Samsung y demás, no cumplan con las normas: ninguna empresa seria quiere quedar atrapada en un conflicto legal que le costaría millones y la confianza de sus usuarios. Sin embargo, en muchos paises se consiguen “clones chinos” (aunque a veces provienen de otros orígenes) que exteriormente se parecen mucho a un iPhone -por mencionar un modelo- pero que cuestan la cuarta o quinta parte de su precio. ¿Cumplen estos teléfonos con todas las normativas? Es muy, pero que muy, difícil de determinar. De hecho, muchas veces es hasta complejo determinar quien lo ha fabricado. Sin dudas, el SAR es un tema a tener muy en cuenta a la hora de elegir un móvil.

Los telefonos más antiguos tenían un SAR más alto.
La peligrosidad de estos aparatos siempre ha sido muy controvertida. No existen realmente  investigaciones concluyentes sobre la que todos -fabricantes y organizaciones encargadas de controlarlos- estén de acuerdo. Pero en caso de poder elegir, el sentido común nos dice que deberíamos decantarnos por el modelo que tenga un SAR más bajo. Y por las dudas, ya que estamos, mantenerlo lejos de nuestro cuerpo siempre que sea posible: dejarlo en el escritorio en lugar de tenerlo en un bolsillo, por ejemplo, o apagarlo cuando realmente no lo vamos a usar. Los nuevos aparatos, que incluyen funciones de entretenimiento, hacen que tengamos horas el teléfono en la mano mientras jugamos o vemos TV, sin pensar en las radiaciones que emite. Luego de haber leído todo esto ¿te gustaría conocer el número SAR del teléfono que planeas comprar? Este sitio especializado posee una lista bastante completa del valor asociado con cada modelo de teléfono. Y en CNET.com hay un “TOP 20” de los móviles que menos radiación emiten. Seria una buena idea consultar estos u otros sitios antes de decidir tu compra. ¿No crees?



ARTURO LUGO

El reemplazo natural de las baterías

Un equipo de ingenieros del MIT ha informado que lograron desarrollar un chip capaz de administrar el almacenamiento de energía en un conjunto útil de súper-capacitores (Supercaps, Supercondensadores, Ultracapacitores o Ultracondensadores). Este avance tecnológico permite superar uno de los últimos obstáculos técnicos que han mantenido a los súper-capacitores alejados de la posibilidad de sustituir a las baterías como dispositivo eficiente para el  almacenamiento de energía dentro de los equipos electrónicos pequeños. Un método muy sencillo e ingenioso que nos hace reflexionar y pensar: ¿Cómo no se me ha ocurrido a mí antes?

Los súper-capacitores ofrecen varias ventajas sobre las baterías: Alta densidad de energía, recarga rápida (casi instantánea), y un número virtualmente ilimitado de ciclos de carga-descarga que en las baterías de cualquier tipo, este número es finito. Dentro del grupo de las desventajas que podemos encontrar en los súper-capacitores tenemos que su tensión disminuye junto con su estado de carga, mientras que bajo las mismas circunstancias, el voltaje de una batería se mantiene “relativamente” estable. Dicho en otras palabras, esto significa que en el momento en que un súper-capacitor desciende a un estado del 25% de la carga, la tensión entre sus bornes (placas) ya se ha reducido a la mitad. Por su parte, el voltaje de una batería de plomo-ácido en este estado de carga se reduciría sólo en aproximadamente un 5%. Debido a que la mayoría de los chips dedicados a utilidades específicas y de precisión (por ejemplo, médicas) suelen operar en un rango de tensión bastante estrecho, una fuerte caída en la tensión de alimentación o de respaldo (backup) podría causar fallos indeseables tales como errores de lectura o escritura de memoria, conversiones analógico-digitales erróneas o pérdida total de los sistemas de referencia de tensión que son los encargados de brindar a cualquier equipo precisión y exactitud.

Luego de un complejo estudio, al equipo de científicos del MIT que se dedicó a estudiar esta problemática se le ocurrió una forma muy ingeniosa de salvar los problemas ocasionados por esta lógica caída de tensión y mantener a un conjunto de súper-capacitores en funciones operativas hasta que casi toda la energía almacenada se consuma. El circuito desarrollado reorganiza la configuración de un conjunto de súper-capacitores para sacar el máximo provecho de ellos mientras se mantiene una tensión final que intente ser lo más estable posible. En un chip de 1,3 por 1,4 milímetros, el dispositivo basa su funcionamiento en cuatro súper-capacitores de 250 mili-Faradios de 2,5 voltios, conectados (inicialmente) todos en paralelo. Cuando el estado de carga de estos acumuladores baja hasta un 25% y su caída de tensión desciende hasta 1,25Volts en cada uno, (por debajo del voltaje de referencia preestablecido) el chip de energía redirige las conexiones de los súper-capacitores. El sistema pasa a configurar dos grupos en paralelo de dos elementos conectados en serie.

Las nuevas tecnologías de materiales han logrado "supercaps" de altos valores de capacidad

De este modo cada par de de elementos colocados en serie alcanza una tensión total de 2,5Volts con carga suficiente como para seguir operando a niveles de tensión óptimas. Una vez reconfigurada la conexión el chip reestablece el suministro hasta que el consumo energético vuelve a hacer decaer la tensión de cada conjunto hasta 1,25Volts. En esta nueva instancia el sistema conecta a los cuatro capacitores en serie obteniendo nuevamente una tensión nominal de 2,5Volts para continuar alimentando al circuito. Una vez que la tensión vuelva a caer por debajo de los límites seguros de funcionamiento, se supone que ya se ha entregado a la carga el 98% de la energía acumulada originalmente en el conjunto. Durante el procedimiento inverso, es decir, a medida que los súper-capacitores se recargan, la maniobra de “apilamiento” se invierte, y en una primera instancia se vuelve a los dos pares (series) conectados en paralelo y, finalmente, a la configuración original de cuatro elementos individuales en paralelo.



De una configuración inicial en paralelo se pasa a una conexión serie y viceversa
De acuerdo con William Sánchez, el estudiante de postgrado que es el líder del proyecto, una de las pocas mejoras que deben hacerse aún se encuentra en la eficiencia del dispositivo cuando trabaja operando convertidores DC-DC. En los experimentos publicados, los sistemas iniciales ofrecen un aprovechamiento aproximado de la mitad de la energía de los súper-capacitores luego de una carga plena. Sánchez espera que las próximas versiones de este chip controlador de energía obtengan rendimientos más satisfactorios y que se pueda llegar un 65 a 85% de eficiencia. El objetivo es lograr un dispositivo comercial cuyo rendimiento alcance una prometedora cifra de alrededor del 90%. La siguiente etapa del trabajo del grupo consiste en la creación de un pequeño elemento médico capaz de ser implantado y alimentado por este chip administrador de energía, que se utilizaría para controlar a pacientes con enfermedades neurológicas.


Los implantes neurológicos se verán beneficiados con estas técnicas de alimentación
El proyecto fue inspirado por una conversación entre Joel L. Dawson, director del laboratorio de investigación del MIT, donde se realiza el trabajo, y el doctor Seward Rutkove, profesor de neurología en el Beth Israel Deaconess de Boston Medical Center. Tal como Dawson recuerda, la esencia de la preocupación del doctor Rutkove era que: "si usted está enfermo, lo último que quiere hacer es usar algo que sea muy visible, notable por los demás y que no sea estético, ni conveniente para usted." Con ese fin, el equipo tiene como finalidad crear aparatos de medición alimentados energéticamente con un sistema de super-capacitores, de un tamaño no mayor a 2 por 2 por 10 mm, en el verano de 2011. A partir de este logro, el doctor Rutkove podrá poner a prueba los dispositivos permitiendo que los pacientes reales puedan usarlos sin temor a sentir pudor o incomodidad ante las miradas ajenas.
ARTURO LUGO

domingo, 9 de mayo de 2010

The Pirate Bay: El gato y el ratón

Millones de ojos contemplan con expectación la guerra entre los fundadores del tracker más famoso del mundo y sus archienemigos, las sociedades de gestión de derechos de autor. Las hostilidades comenzaron cuando fueron denunciados a las autoridades suecas por el mero hecho de ser los dueños de unos servidores que proporcionaban enlaces a archivos en el protocolo torrent. La justicia dio la razón a la industria cinematográfica y le cayeron multas millonarias y hasta penas de cárcel. Hoy día siguen sin pagar y sin pisar la prisión, gracias a la audacia de estos valientes que no se dejan cazar sin ofrecer resistencia.

Digno del guión de una buena película de suspense, los fundadores de The Pirate Bay mantienen una batalla contra el sistema de la que por ahora han conseguido salir victoriosos a pesar de que hace un año Fredrik Neij, Peter Sunde Kolmisoppi, Gottfrid Svartholm Warg y Carl Lundström fueron condenados a prisión y pago de indemnizaciones por piratería. La justicia sueca se pronunció en contra de estos cuatro visionarios digitales y dejó claro que no permitiría más escaramuzas encaminadas a fomentar el intercambio de archivos protegidos por derechos de autor. Sin embargo, ellos no han aceptado la imposición del sistema, que ya sufrió graves irregularidades durante el mismo proceso judicial, pero que, finalmente, obtuvo el beneplácito de las autoridades para proceder contra ellos. Hoy día, la sentencia está apelada a una instancia superior y se encuentra a la espera de nuevo fallo.


La justicia sueca sentenció duramente a los fundadores de TPB

Peter Sunde y sus colegas no han esperado a que se salga la nueva sentencia. Simplemente han cambiado de nacionalidad para evitar que la justicia sueca pueda echarles el guante. Primero fueron los servidores, que se los llevaron a las Islas Seychelles, un país independiente donde las leyes de la propiedad intelectual no funcionan como el resto de países occidentales. Ahora han sido ellos los que han renunciado a la nacionalidad sueca y se han convertido oficialmente en ciudadanos seychellenses. Todos excepto Peter Sunde, que no necesita esta artimaña puesto que él posee la doble nacionalidad noruega y finlandesa. Con esta estrategia eluden la acción de la justicia sueca, que no tiene jurisdicción en las Islas Seychelles y necesitará un complejo proceso de extradición para lograr que los inculpados empiecen a pagar sus penas en Suecia. Si es que lo consiguen algún día.

                                        Incluso cárcel les piden a los creadores de TPB
La sentencia a un año de cárcel y al pago de una multa de 30 millones de coronas suecas (EUR 3.124.950 / USD 4.156.130), e indemnizaciones de importe variable a los estudios cinematográficos 20th Century Fox, MGM y Columbia, tendrá que esperar muchos años antes de que sea llevada a cabo. Hay que tener en cuenta el tiempo que aún debe pasar hasta que la corte de apelación sueca dicte el fallo. Y luego hay que sumar otros tantos años hasta que consigan ejecutar la extradición y poder procesar así a los cuatro integrantes de esta película en que se ha convertido la lucha entre The Pirate Bay y la industria cinematográfica. Ya lo advirtió Peter Sunde en su momento: “No podemos pagar ni vamos a pagar. Y aunque tuviéramos el dinero, preferiría quemar todo lo que tengo y no les daría ni siquiera las cenizas”.

                                           Sunde y sus colegas plantan cara al sistema

Pero los dueños de The Pirate Bay no se quedan ahí. Los servidores de TPB ahora están instalados en un país que carece de legislación que proteja la propiedad intelectual, y que tampoco ha firmado acuerdos internacionales sobre la materia. Por lo mismo, es de suponer que tanto los responsables de TPB como los 4,3 millones de usuarios del sitio pueden por ahora continuar sus actividades en total impunidad. Curiosamente, y para desesperación de la industria cultural, el tracker no sólo no ha desaparecido, sino que aumenta día tras día su actividad y los usuarios lo están potenciando hasta convertirlo de nuevo en una referencia.
Sunde declaró que habían abandonado los servidores y que ellos ya no tenían nada que ver con TPB. Dice también que no ha pasado nada con el sitio en cinco años y que, únicamente, hay un responsable técnico que reinicia el servidor cuando éste queda fuera de servicio. La idea era que funcionara como HUB y que eventualmente se extinguiera por sí solo. "El problema es que continúa creciendo al mismo tiempo que sus creadores lo han abandonado. Parece tener vida propia. Y por lo mismo no puede ser relevado por un sistema más descentralizado", comenta.


Islas Seychelles, el país de donde ahora son Sunde y sus socios
Sunde asegura desconocer la ubicación de los servidores de TPB. Aclara que han sido trasladados, y que ni él ni sus ex socios saben donde están los nuevos servidores. Al respecto, explicó que después de un allanamiento realizado en 2006 se decidió que otras personas, ajenas a TPB, guardaran las IP auténticas de los servidores, lo que implica que, por ejemplo, una persona sabe donde está ubicado uno de los servidores Web, mientras que otra persona tiene la información correspondiente a una de las bases de datos, pero que estas personas no se conocen entre sí.
Una excelente táctica para impedir que sean descubiertos estos servidores, que están situados en un país que no tiene leyes sobre propiedad intelectual. Además, Sunde se defiende ante las acusaciones de los que afirman que se siguen lucrando con este negocio, alegando de modo muy irónico que él no puede hacer nada pare demostrar lo contrario: "No tengo cómo probar que no tengo una abultada cuenta bancaria en algún lugar del mundo".

The Pirate Bay está llamado a convertirse en icono del siglo 21Definitivamente, Sunde y sus amigos son mucho más que unos simples delincuentes. Con apenas 30 años, estos chavales han iniciado una protesta simbólica a nivel mundial que representa a muchísimos internautas que opinan como ellos. Se oponen a todo un sistema global dirigido por el lobby de los derechos de autor y que seguramente será recordado cuando las generaciones futuras echen la vista atrás.
Los convulsos años del principio del tercer milenio serán motivo de estudio para los historiadores venideros donde analizarán el cambio de modelo de distribución cultural y la resistencia que obtuvo por parte de las grandes industrias, siempre tendentes a mantener el status quo. En este cuento, Peter Sunde y The Pirate Bay seguramente serán candidatos firmes a convertirse en iconos del cambio y en profetas del nuevo modelo digital de intercambio cultural que está por venir. Algunos incluso les llamarán los Robin Hood de Internet. Y méritos no les faltan, la verdad.

ARTURO LUGO